Yo también tuve miedo de viajar.

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Siempre que vuelvo a casa, hago un recuento y digo… ¿en verdad lo hice?, no me la creo, ¿hice de verdad eso?. Al final concluyo con una nota mental: no entiendo cuál era mi miedo antes de partir, si la he pasado también, he disfrutado cada momento. Se bien que viajar es mucho más que un desplazamiento de nuestra ciudad a otra, que el miedo es algo que no existe… que eso solo está en la mente. Pero…

Norteamérica.-

YO también tuve miedo, cuando fui por primera vez solo a otro país (Canada) y no sabía con lo que me iba a encontrar, no sabía quienes iban a ser mis compañeros en casa, mis anfitriones, no sabía como iba a moverme en una ciudad con muchísimo frío en invierno, con otro idioma y otra cultura. Así llegué a Toronto, con el temor en la cabeza pero con la seguridad de que debía abrir bien los ojos, observar y aprender lo mas rápido posible el movimiento de la ciudad para adaptarme.

Sudamerica.-

YO también tuve miedo cuando fui a Colombia, aunque nunca en ninguna de las ciudades y pueblos que pisé me sentí amenazado o en peligro; el temor me lo sembró la misma gente, alertando que iba a un lugar donde era como la cueva de la guerrilla (en el Putumayo), que no anduviera en la ciudad sacando celular o cámara para tomar fotos, que tuviera cuidado en La Candelaria (Bogotá), que me fijara bien y estuviera alerta cuando subiera a un taxi. Donde sí sentí miedo fue en el camino entre Bogotá y Mocoa; aquella madrugada de Marzo cuando iba sentado en el asiento #3 con el aire acondicionado que simulaba muy bien unos 5ºC; en aquellas interminables curvas yo medio abría el ojo para volver a cerrarlos luego de esos kamikazes rebases, solo veía pasar las luces blancas de los autos contrarios y pensaba que me asomaba a la luz blanca eterna. Fue algo sumamente adrenalínico.

Asia.-

YO también tuve miedo cuando aquel viaje largo a Jordania, en medio del vuelo, sentí desconcierto en mi cuerpo al bajarme la presión por un par de minutos, y que debía sobreponer con fuerza y valor para llegar a aquel país de Oriente Medio. Tuve miedo de encontrar un lugar de guerra, con armas y tanques por doquier… y fuer TODO lo contrario. -Ir a Jordania es peligroso, ¿no te parece?- me “aseguraban”; yo contestaba: -más peligroso es no romper esa barrera y prejuicio erróneo que existe al no desafiarte a conocer el maravilloso mundo que tenemos-, ¿te parece peligroso estar parado frente a Petra?

Europa.-

YO también tuve miedo cuando fui a Paris, seis meses después del mortal atentado en algunas de sus calles, pero aquel falso miedo me llevó con curiosidad a quitar las vendas de los ojos de que todo el amor parisino se había acabado para convertirse en una ciudad peligrosa o riesgosa de visitar, mas aun ante un evento deportivo de índole mundial como la Eurocopa. Caminé entre las calles afectadas, caminé a media noche en calles poco concurridas, dormí en hostal en habitación compartida con desconocidos y me quedé sin dinero durante un día completo…y NO, no fue para nada peligrosa.

Norteamérica.-

YO también tuve miedo en Yukon, porque no sabía ni tenía idea clara del tremendo frío que había tan al norte del continente. Llegué al medio día a la ciudad de Whitehorse y cuando salí del primer restaurante después de comer… ¡ya era de noche! a las cuatro de la tarde. Me enfermé del estomago a 7,000 kilómetros de casa, solo en una habitación sin poder comer un consomé sanador hogareño. Si, ahí sentí miedo. Sentí temor de no poder ver cumplido un sueño por una sorpresiva diarrea… pero nada impidió ver tan hermosas Auroras Boreales.

Hoy, cuando escribo estos breves párrafos, pienso: superé cada momento cuando tuve miedo. Ahí, yo solo al que al final le vi muchas soluciones variables. Hoy revierto cada pensamiento “negativo” que pueda invadir mi cabeza en algo positivo sabiendo del verdadero peligro que representa el NO viajar.

Que todos aquellos miedos vencidos y superados sean quienes alienten y alimenten a cualquier persona cercana de que TODO es posible. Viajar es quizá menos “peligroso” que quedarse en la ciudad; que los gastos en la ciudad pueden superar en gran medida a los gastos que representen mantenerse viajando. OJO, ni turisteando ni comprando tours ni hoteles de lujo, sino el simple ser local aunque seas visitante.

Buenos viajes…

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MochileroSoy

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