Desde San Telmo y Puerto Madero… Buenos Aires.

0
Tercer día de encantamiento en la maravillosa ciudad de Buenos Aires, el tango ya resuena en mis oídos, lo sienten mis venas y lo gozan mis pies (aunque ni lo domino ni lo se bailar), pero es una delicia y un gusto que en sus calles se escuche en cualquier momento el compas de un bandoneon o acordeon que parece guiar los pasos de quienes se enlazan en la danza del típico baile. Abordamos el 152 nuevamente con dirección hacia el barrio de San Telmo, muy cerca del microcentro. 
 
Ahí la cita era para llegar a la esquina y casa donde nació de la mano del humorista gráfico Quino esa niña con picardía y gran sentido del humor llamada Mafalda. Es ahí en la calle Defensa y justo en la esquina con Chile donde se encuentra sentada plácidamente la gran Mafalda; ahi da inicio el paseo de la historieta, que se puede encontrar durante 3-4 calles a la redonda algunos de los personajes que acompañaban en sus historias a esta niña.

Recorrer este barrio con sus calles adoquinadas y la historia intacta de muchas de sus fachadas y belleza arquitectónica es un placer; camino y camino sin mirar donde me encuentro y hasta llegar a la gran y concurrida Plaza Dorrego, ahí donde cada Domingo es testigo de la feria de San Telmo; se pueden encontrar muchos puestos, restaurantes y cafés, venta de antigüedades, grandes bailarines y artistas callejeros (una lastima poder observar muy pocos y no estar un Domingo de feria).
Después del cansancio de la caminata viene el momento relax, así que es la oportunidad de tomarse unas cervezas para disfrutar del calor humano que se siente en este pintoresco barrio.
 
Dejamos San Telmo pasadas las siete de la tarde-noche para irnos a cenar a Puerto Madero; el tráfico, ni mencionarlo…fatal a ciertas horas como cualquier gran ciudad del mundo (y en fin de semana, peor!), así que ya caída la noche llegamos a Puerto Madero, lo único que hay que hacer es formarse en una interminable fila de comensales apuntados para disfrutar del famoso restaurante “Siga la Vaca”. Finalmente y después de 45 minutos de espera nos acceden a la mesa para gozar de unos ricos cortes de carne Argentina. 
Me parecieron ciertos aspectos peculiares de este restaurante:
  1. Te sientas y lo primero que hacen es que si alguna mujer trae bolso, lo amarran a la silla (por aquellos de los “mano larga”.)
  2. Ordenas tus bebidas y esta incluido en el buffet, no UNA copa de vino sino ¡una BOTELLA!…y lo mejor: por persona.
  3. A la hora de ordenar tu corte de carne, te paras, vas directamente frente a la parrilla y escoges el que que quieras.
  4. Puedes repetir miles de veces hasta que termines como vaca, jajaja!
  5. El postre aquí SI va incluido (como no sucede en muchos otros lados).
Así cerrábamos con broche de oro un excelente día por dos barrios con contrastes, uno de los mas antiguos y otro de los mas nuevos y modernos de Buenos Aires.
 
Tips Buenos Aires:
 
* San Telmo tiene muchas tiendas de arte y venta de antigüedades, algunas suelen estar “escondidas” en el interior de casonas viejas.
  • Cenar en el “Siga la Vaca” puede llevarte hasta 3-4 horas, tomando en cuenta el tiempo de espera.
  • De noche es preferible abordar taxis autorizados o de sitio.
  • Con suerte, puedes visitar el buque-escuela “Fragata Sarmiento” (yo no la tuve).

 
Mochilero Soy.
Share.

About Author

MochileroSoy

Travel Blogger • Relatos, consejos y experiencias al viajar • Viajo con mochila • Taquero de corazón y amante de los Chocolates • La vuelta al mundo: muy cerca!

Leave A Reply